¡Hola, trotamundos! Si estás soñando con una aventura por Corea del Sur en 2025, o si ya tienes tu billete en mano, prepárate para un consejo de oro que te cambiará el viaje por completo.
Recuerdo mi primera vez en Seúl, entre el asombro por su energía y el pequeño estrés de cómo moverme por esa ciudad vibrante. Ahí fue cuando descubrí la T-money, y, sinceramente, se convirtió en mi mejor amiga.
Esta tarjetita es mucho más que un simple medio de pago; es tu pasaporte a una experiencia fluida, eficiente y sin complicaciones, adaptándose perfectamente a la tendencia global de pagos sin contacto y viajes más inteligentes.
Olvídate de buscar wones sueltos o de hacer cola para cada trayecto; con la T-money, la comodidad está garantizada en cada autobús, metro y hasta en taxis, ¡e incluso para esas compras rápidas en tiendas de conveniencia!
Si quieres que tu recorrido por Corea sea tan suave como un drama K, quédate conmigo, porque en este artículo te desvelaré todos los secretos para dominar la T-money como un auténtico local.
¡Hola, trotamundos! Prepárense para seguir desentrañando los secretos de su próxima gran aventura por Corea del Sur. Si el gusanillo viajero ya les está picando y sueñan con las calles vibrantes de Seúl o los paisajes de ensueño de Jeju, ¡están en el lugar correcto!
Como les adelanté, la tarjeta T-money es esa joya que transformará su viaje, y hoy vamos a bucear aún más profundo en cómo sacarle el máximo partido. ¡Vamos allá!
Tu Pasaporte al Infinito Coreano: ¿Dónde Empezar?

Recuerdo la emoción de aterrizar en Incheon por primera vez. Una vez superado el control de pasaportes y con la maleta en mano, la primera misión crucial que me propuse fue conseguir mi T-money. Créanme, es una de esas decisiones que te ahorran dolores de cabeza y tiempo valioso, ¡especialmente cuando el jet lag te tiene un poco desorientado! Yo, que soy de las que planifica hasta el último detalle, sabía que tenerla desde el principio era clave para empezar a moverme sin problemas. Si bien es cierto que puedes pagar el transporte con billetes individuales, el encanto de la T-money radica en su comodidad y en esos pequeños descuentos que, sumados, hacen la diferencia al final del viaje.
El Ritual de Adquisición: Tus Primeros Wones con T-money
¿Dónde se consigue esta maravilla? Pues, tienen varias opciones, y todas son bastante accesibles. Mi recomendación personal es hacerlo nada más llegar al aeropuerto de Incheon (Terminal 1 o 2). Encontrarás máquinas expendedoras automáticas y también tiendas de conveniencia como CU, GS25 o 7-Eleven. La primera vez, me acerqué a una de esas tiendas y, aunque el coreano no es mi fuerte, el proceso fue súper intuitivo. Solo tuve que señalar la tarjeta que quería (¡algunas tienen diseños preciosos de K-pop o personajes de Kakao Friends que son una monada!) y pagar. El precio estándar de la tarjeta suele rondar los 3.000 a 5.000 wones, dependiendo del diseño que elijas. Una vez que la tienes en tus manos, ¡sentirás que ya eres un poco más local! Es importante recordar que, aunque la compra de la tarjeta en sí puede pagarse con tarjeta de crédito en algunas tiendas, las recargas posteriores casi siempre son en efectivo. Así que, asegúrate de tener algunos wones a mano.
Más Allá del Aeropuerto: Opciones en la Ciudad
Si por alguna razón no la compras al llegar, ¡no hay problema! En el centro de Seúl y en otras ciudades, las estaciones de metro y, sobre todo, las innumerables tiendas de conveniencia (CU, GS25, 7-Eleven, Ministop, Emart24, Story Way) son tus aliados. De hecho, yo una vez tuve que comprar una segunda tarjeta porque la primera se me “desapareció” misteriosamente (probablemente se cayó de mi bolsillo en algún autobús, ¡ay!). Fui a un GS25 cercano a mi hotel y en menos de un minuto ya tenía una nueva en mi mano, lista para recargar. Es increíble la cantidad de estas tiendas que hay en cada esquina, lo que hace que la accesibilidad de la T-money sea inmejorable.
Dando Vida a tu Aventura: Cómo Recargar la T-money
Una vez que tienes tu T-money, la siguiente pregunta es: ¿cómo le pongo dinero para que funcione? Créeme, es tan sencillo que casi te sentirás un mago. El sistema de recarga es súper fácil y está pensado para que nunca te quedes sin saldo en medio de una aventura coreana. Recuerdo una vez que estaba en Busan y, al bajarme del metro, me di cuenta de que mi saldo estaba en cero. Por suerte, había una tienda de conveniencia justo a la salida de la estación, lo que me salvó de un apuro y me permitió seguir mi camino sin demoras. Es una de las grandes ventajas de esta tarjeta: la omnipresencia de los puntos de recarga.
El Efectivo Manda: Tus Aliados para la Recarga
La forma más común y confiable de recargar tu T-money es en efectivo. Puedes hacerlo en cualquiera de las tiendas de conveniencia que ya mencionamos (CU, GS25, 7-Eleven, etc.). Solo tienes que acercarte al mostrador, entregar tu tarjeta y la cantidad de wones que quieres añadir. La recarga mínima suele ser de 1.000 wones, y el saldo máximo que puedes tener en la tarjeta es de 500.000 wones. Personalmente, yo suelo recargar de 10.000 en 10.000 wones para no tener mucho dinero en la tarjeta por si se pierde, ¡una lección aprendida con mi “desaparición” anterior! Además de las tiendas de conveniencia, también puedes recargarla en las máquinas expendedoras de billetes que encontrarás en las estaciones de metro. Estas máquinas suelen tener opciones de idioma, incluyendo inglés, lo que facilita mucho el proceso para los que, como yo, aún estamos en proceso de dominar el coreano.
Pequeños Trucos del Viajero: Recargas Inteligentes
Un consejo que me gusta dar es que siempre revises tu saldo antes de cada trayecto largo, o al menos cada mañana. En las tiendas de conveniencia pueden decirte cuánto te queda, y en los lectores del transporte público también se muestra al pasar la tarjeta. Esto te evitará la vergüenza de que la tarjeta “no pite” cuando intentas subir al autobús. Otro truco, si eres de los que prefiere planificar con antelación, es comprar tu T-money online antes de viajar, a través de plataformas como Klook. A veces, ofrecen paquetes que ya incluyen una recarga inicial, lo cual es muy cómodo para los primeros días.
Deslizando el Futuro: Usando tu T-money en el Transporte
Una vez que tu T-money está cargada, ¡es hora de ponerla a trabajar! La verdadera magia de esta tarjeta es cómo simplifica el movimiento por Corea. Olvídate de descifrar las máquinas de billetes o de buscar el cambio exacto. Con la T-money, tu paso por el transporte público es fluido, rápido y, lo mejor de todo, con descuento. Recuerdo mi primer viaje en metro en Seúl; me sentía como en una película de ciencia ficción con todas esas pantallas y anuncios. Pero al deslizar mi T-money, todo fue tan sencillo que mi ansiedad desapareció por completo.
El Arte de “Pitear”: Metro y Autobús
Usar la T-money es tan fácil como acercarla al lector cuando entras y sales del metro o cuando subes y bajas del autobús. Escucharás un “ding” o un “beep” y verás tu saldo y la tarifa descontada en la pantalla. ¡Es casi adictivo! Es crucial que la pases tanto al entrar como al salir del transporte, especialmente en el metro, para que se aplique la tarifa correcta según la distancia. Además, si haces transbordo entre el metro y el autobús (o viceversa) en un plazo de 30 minutos, ¡el transbordo es gratuito o con un gran descuento! ¡Una maravilla para el bolsillo!
Taxis y Más: No Solo para el Transporte Público
¿Sabías que la T-money va más allá del metro y el autobús? ¡Sí, así es! También puedes usarla para pagar en muchos taxis. Solo asegúrate de preguntarle al conductor antes de subir si acepta la T-money. Además, y esto me sorprendió gratamente, la T-money puede usarse en máquinas expendedoras y, lo que es aún más útil, ¡en tiendas de conveniencia! De hecho, muchas veces usaba el saldo restante de mi tarjeta para comprar un café o un snack en un 7-Eleven antes de irme al aeropuerto. Es una forma estupenda de agotar el saldo y no quedarte con wones sueltos.
Aquí les dejo una pequeña tabla para que vean las tarifas base aproximadas y los descuentos que obtendrán con su T-money:
| Medio de Transporte | Tarifa Base (Billete Sencillo) | Tarifa con T-money (aprox.) | Descuento Estimado por Viaje |
|---|---|---|---|
| Metro (Seúl) | 1.650 KRW | 1.550 KRW | 100 KRW |
| Autobús (Seúl) | 1.650 KRW | 1.550 KRW | 100 KRW |
| Taxi | Según distancia/tiempo | Según distancia/tiempo | No aplica descuento fijo, pero sí comodidad. |
Más Allá del Transporte: T-money para Tus Pequeñas Compras
Cuando hablamos de la T-money, la mayoría piensa automáticamente en el metro y los autobuses. Y sí, es su función principal y donde brilla con luz propia. Pero déjenme decirles que esta tarjeta esconde un lado multifacético que, para un viajero como yo, resulta increíblemente útil. Recuerdo una tarde lluviosa en Seúl, estaba explorando una zona menos turística y, de repente, me entró un antojo de un buen café caliente. Por suerte, vi una tienda de conveniencia con el logo de T-money y, ¡voilà!, pude pagar mi bebida sin tener que buscar mi cartera ni preocuparme por el cambio. Esa pequeña comodidad marca una gran diferencia en el día a día.
Tu Monedero Electrónico Portátil
La T-money funciona casi como una tarjeta de débito en muchos establecimientos. Principalmente, verán su logotipo en todas las tiendas de conveniencia (CU, GS25, 7-Eleven, Ministop, Emart24). Esto significa que, además de recargarla allí, puedes usarla para comprar snacks, bebidas, artículos de aseo o incluso una que otra comida rápida. Es una ventaja brutal, especialmente si no quieres llevar mucho efectivo encima o si tu tarjeta de crédito internacional te cobra comisiones por cada pequeña transacción. Además, también es aceptada en algunas máquinas expendedoras, lo que es perfecto para esas paradas rápidas para coger una bebida refrescante en un día caluroso.
Cajeros Automáticos y Taquillas: Pequeños Grandes Usos
Aunque su uso principal es en el transporte y tiendas de conveniencia, la T-money tiene otros pequeños trucos bajo la manga. Por ejemplo, en algunas estaciones de metro, puedes usarla para pagar las taquillas donde dejas tus pertenencias. ¡Una salvación si estás haciendo turismo con una mochila pesada! La versatilidad de esta tarjeta es lo que la convierte en una compañera de viaje casi indispensable. Realmente, es como tener un mini-monedero digital que te acompaña a todas partes y te simplifica la vida en muchísimas situaciones cotidianas en Corea.
Pequeños Imprevistos: ¿Qué Hacer si se Pierde o no Funciona?
Nadie quiere que le ocurra, pero los imprevistos pueden pasar. Y, como buena viajera experimentada, ya me he encontrado en alguna que otra situación donde mi T-money decidió tomarse un descanso. La primera vez que mi tarjeta no funcionó correctamente en un torno del metro, sentí un mini-ataque de pánico. ¿Se habrá estropeado? ¿Habré perdido todo mi saldo? Por suerte, la solución fue más sencilla de lo que imaginaba. Es importante estar preparado y saber cómo actuar para que un pequeño contratiempo no arruine tu día.
Cuando la Tarjeta se Resiste: Soluciones Rápidas

Si tu T-money de repente deja de funcionar en un lector, no te alarmes. Lo primero es asegurarte de que tienes saldo suficiente. A veces, simplemente nos despistamos y se nos olvida recargarla. Si el saldo no es el problema, prueba a pasarla de nuevo, asegurándote de que el contacto sea bueno. Si sigue sin funcionar, lo más probable es que esté defectuosa. En este caso, si el saldo es inferior a 20.000 wones, puedes ir a cualquier tienda de conveniencia (CU, GS25, 7-Eleven) o a los centros de servicio al cliente en las estaciones de metro para solicitar un reembolso del saldo restante, aunque te descontarán una pequeña tarifa de gestión de 500 wones. ¡Sí, a mí me pasó! No es lo ideal, pero al menos no pierdes todo tu dinero. Si el saldo es superior a 50.000 wones, el reembolso se realiza en T-money Town, cerca de la estación de Seúl.
El Temido “Se Me Ha Perdido”: Minimiza el Daño
Perder la T-money es un fastidio, sobre todo si tenías mucho saldo. Por eso, mi consejo es siempre recargarla con cantidades moderadas (10.000 o 20.000 wones cada vez), como les mencioné antes. Así, si la pierdes, la pérdida no es tan grande. La T-money estándar no está asociada a ningún ID, por lo que, una vez perdida, es casi imposible recuperarla o transferir su saldo a otra tarjeta. Es un riesgo que asumimos por la comodidad. Por eso, siempre intento guardarla en un lugar seguro, como un bolsillo interior de la mochila, y no en el bolsillo trasero de los pantalones, ¡que es donde se me cayó la mía!
El Adiós: Devolución y Reembolso de tu T-money
Llega el momento de decir adiós a Corea, y con ello, a nuestra fiel compañera de viaje, la T-money. Es un momento agridulce, ¿verdad? Por un lado, la mochila está llena de recuerdos, pero por otro, queda ese pequeño saldo en la tarjeta que, si no lo usas, se perderá. Personalmente, soy de las que intenta exprimir hasta el último won. Recuerdo la última vez que estuve en Seúl, tenía unos cuantos miles de wones en la tarjeta y mi vuelo salía temprano. Decidí que no iba a dejarlos allí y los usé para comprar el desayuno en una tienda de conveniencia del aeropuerto. ¡Fue la despedida perfecta para mi T-money y para mi estómago!
Agotando el Saldo: La Estrategia Inteligente
La forma más fácil y sin complicaciones de “devolver” el saldo de tu T-money es simplemente agotarlo antes de irte. Como les comenté, pueden usarla en tiendas de conveniencia, máquinas expendedoras e incluso para pagar un taxi si tienen suficiente. ¡Hasta para comprar souvenirs en algunas tiendas! Busquen siempre el logo de T-money. Así, no pierden ni un solo won y se llevan un último recuerdo tangible de su viaje.
Reembolso en Efectivo: Si Te Sobra Demasiado
Si te queda un saldo considerable (menos de 20.000 wones) y no quieres gastarlo todo, puedes solicitar un reembolso en efectivo en cualquier tienda de conveniencia o en los centros de servicio al cliente de las estaciones de metro. Te descontarán esos 500 wones de tarifa por el servicio, pero al menos recuperarás la mayor parte de tu dinero. Si por alguna de esas casualidades de la vida te queda un saldo superior a 50.000 wones, el proceso es un poco más formal y tendrás que dirigirte a T-money Town en la Seoul City Tower, cerca de la estación de Seúl. Es un poco más de lío, pero si el monto es grande, vale la pena el esfuerzo. ¡No dejes que esos wones se queden en el olvido!
Consejos de un Viajero Experimentado: Exprime al Máximo tu T-money
Después de varias visitas a Corea y de haber usado la T-money en innumerables ocasiones, he desarrollado algunos trucos y mañas para sacarle el máximo partido. No solo se trata de usarla para el transporte, sino de integrarla en tu experiencia diaria de viaje para que sea lo más fluida y económica posible. Siempre he creído que los pequeños detalles hacen un gran viaje, y dominar la T-money es uno de esos detalles que te harán sentir como un auténtico local desde el primer momento.
T-money para los Más Pequeños: Descuentos Especiales
Si viajas con niños, ¡atención a este consejo! Los menores de 18 años pueden beneficiarse de tarifas de transporte con descuento. Para ello, es importante que, al comprar la T-money, indiques la fecha de nacimiento del niño en la tienda. Así, se les aplicarán tarifas especiales: los niños de 6 a 12 años tienen un descuento de aproximadamente el 60% y los adolescentes (13 a 18 años) un 40% sobre la tarifa de adulto. Esto puede suponer un ahorro significativo, especialmente si van a usar mucho el transporte público. ¡Un detalle que muchas veces se pasa por alto pero que es oro puro para familias viajeras!
Alternativas para Estancias Largas: ¿Climate Card?
Para aquellos que planean una estancia más larga en Seúl (varios días o incluso un mes), o si tienen previsto usar el transporte público de forma intensiva, ha surgido una alternativa interesante: la Climate Card, introducida en 2025. Esta tarjeta ofrece viajes ilimitados en el metro y autobús de Seúl (y hasta las bicicletas Ttareungi) por un período determinado, desde 1 hasta 30 días. Si bien es genial para moverse dentro de Seúl, la T-money sigue siendo la reina para viajar por todo el país (Busan, Jeju, Daegu, etc.) y para usos como los taxis o tiendas de conveniencia. Mi recomendación es que evalúes la duración de tu viaje y tus planes. Si vas a estar solo unos días en Seúl y eres un explorador nato de la ciudad, la Climate Card podría ser una opción, pero si vas a moverte por diferentes ciudades o te gusta la flexibilidad, la T-money sigue siendo tu mejor apuesta.
Para concluir nuestro viaje
Y así, mis queridos viajeros, hemos llegado al final de nuestra inmersión profunda en el fascinante mundo de la T-money. Espero de corazón que toda esta información les sea tan útil como a mí me ha sido a lo largo de mis propias aventuras por Corea. Verán que esta pequeña tarjeta no es solo un medio de pago; es la llave a una experiencia más fluida, auténtica y libre de preocupaciones. Desde el primer momento en que la tengan en sus manos hasta el último adiós en el aeropuerto, la T-money será su mejor aliada. ¡Prepárense para explorar Corea del Sur como nunca antes, con la confianza de que cada trayecto será un paso más hacia un recuerdo inolvidable!
Datos clave para tu viaje
¡Consejos adicionales para un viaje sin contratiempos!
1. Siempre lleva algo de efectivo para recargar: Aunque la T-money es increíblemente cómoda para pagar, la mayoría de las recargas en tiendas de conveniencia o estaciones de metro se hacen en efectivo. Es una buena práctica tener siempre a mano unos 10.000 o 20.000 wones para asegurar que tu tarjeta esté siempre lista para usar y evitar sorpresas en medio de un trayecto. A mí me ha salvado de apuros en más de una ocasión, ¡sobre todo cuando tenía prisa!
2. Aprovecha los descuentos por transbordo: Este es un truco de oro que muchos viajeros pasan por alto. Si utilizas la T-money para transbordar entre el metro y un autobús (o viceversa) en un plazo de 30 minutos, el segundo trayecto te sale prácticamente gratis o con un descuento muy significativo. Es una maravilla para optimizar tus rutas y ahorrar unos wones que puedes gastar en un delicioso street food coreano.
3. Mantén tu T-money segura: Como mencioné anteriormente, la T-money estándar no está asociada a ninguna identificación personal. Esto significa que si la pierdes, el saldo que tengas en ella se perderá también. Por experiencia, te recomiendo guardarla en un bolsillo interior de tu mochila o chaqueta, lejos de donde pueda caerse fácilmente. Pequeñas precauciones que te ahorrarán un disgusto.
4. Tarifas especiales para los más jóvenes: Si tu viaje es en familia, ¡no olvides este detalle importante! Al comprar las tarjetas T-money para niños o adolescentes (hasta 18 años), asegúrate de indicar su fecha de nacimiento en la tienda. Así podrán acceder a tarifas de transporte con descuento, lo que puede significar un ahorro considerable si planean usar mucho el transporte público.
5. No es solo para transporte: Recuerda que puedes usar tu T-money en la mayoría de las tiendas de conveniencia (CU, GS25, 7-Eleven) y en algunas máquinas expendedoras. Es perfecta para esas pequeñas compras de última hora como un café, un snack o una botella de agua, evitando tener que sacar la cartera por cada cosa y ayudando a agotar el saldo antes de irte.
Aspectos clave a recordar
Mis queridos viajeros, como “influencer” de este blog, mi mayor deseo es que su aventura coreana sea tan maravillosa como la mía. Por eso, quiero dejarles con estos puntos esenciales sobre la T-money, que considero vitales para que su experiencia sea perfecta. La tarjeta es indispensable para el transporte público eficiente y con descuento, y su adquisición es sencilla en cualquier aeropuerto o tienda de conveniencia. Recuerden que recargarla con efectivo es la norma y que su uso se extiende a pequeños comercios, lo que la convierte en un comodín muy valioso. Además, no olviden aprovechar los transbordos y considerar las tarifas especiales si viajan con menores. Manténganla segura y, al finalizar su viaje, procuren agotar el saldo restante en sus últimas compras o soliciten el reembolso si es necesario. ¡Con la T-money, Corea estará literalmente en la palma de su mano!
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: ¿Cómo consigo mi tarjeta T-money y la recargo para empezar mi aventura coreana?
R: ¡Ay, amiga/o, esa es la primera pregunta que me hice yo! Recuerdo mi primera vez en Seúl, estaba entre la emoción de lo nuevo y un poco nerviosa por cómo iba a funcionar todo, pero encontrar la T-money fue, sorprendentemente, ¡más fácil de lo que pensaba!
Mira, la verás por todas partes: mi mejor consejo es que la compres justo al llegar, en las máquinas automáticas de las estaciones de metro (las encontrarás en el aeropuerto de Incheon o Gimpo, ¡así que no hay excusa!).
También puedes hacerte con una en cualquier tienda de conveniencia, esas que están en cada esquina, como 7-Eleven, GS25 o CU. Te costará una cantidad mínima, entre 2.500 y 4.000 wones, ¡un precio irrisorio para la cantidad de dolores de cabeza que te va a ahorrar!
Una vez que la tienes en tus manos, recargarla es un juego de niños. Puedes usar las mismas máquinas del metro (tranquila, tienen opciones en varios idiomas, así que no te perderás) o, mi método favorito, recargarla en las tiendas de conveniencia.
Yo siempre aprovechaba para comprar mi café o un snack mientras la recargaba, ¡dos pájaros de un tiro! Puedes añadirle desde 1.000 wones hasta 90.000.
Un pequeño consejo de amiga: lleva siempre algo de efectivo (wones) para la compra inicial de la tarjeta y la primera recarga, ¡así te aseguras de arrancar tu viaje sin contratiempos!
Te prometo que, una vez que la tienes y la usas, te preguntarás cómo pudiste viajar sin ella.
P: ¿Para qué puedo usar exactamente mi T-money en Corea del Sur? ¿Solo transporte?
R: ¡Ah, viajera/o intrépida/o, aquí viene la parte emocionante y la razón por la que amo tanto la T-money! Mucha gente piensa que es solo para el transporte, ¡pero es mucho, mucho más!
Obviamente, es tu mejor aliada para moverte por Seúl y prácticamente por todo el país en metro y autobús. Simplemente la pasas por el lector y ¡listo!
También me ha salvado la vida pagando taxis cuando iba con prisas o con muchas compras. Pero aquí viene la joya de la corona: la T-money funciona como una mini-billetera digital.
Mi gran sorpresa la primera vez fue descubrir que podía usarla para pagar en las tiendas de conveniencia para comprar mi agua, un ramen instantáneo o esa bebida energética tan necesaria después de un día explorando.
También la aceptan en algunas máquinas expendedoras e incluso en ciertos pequeños establecimientos de comida. ¡Es una comodidad increíble! Yo la usé para comprar mi café mañanero en un 7-Eleven cerca de mi hostal o para agarrar un pequeño tentempié.
Te juro que se siente como tener un superpoder en tus manos, ahorrándote tiempo, las molestias de buscar wones sueltos y la necesidad de llevar siempre efectivo.
¡Y no olvides el beneficio de las transferencias gratuitas entre diferentes tipos de transporte en un periodo de tiempo! Si eres lista y planificas bien, ¡puedes ahorrarte un dinerillo!
P: ¿Qué hago si me sobra dinero en la T-money o quiero saber cuánto me queda? ¿Tiene fecha de caducidad?
R: ¡Magnífica pregunta, viajera/o precavida/o! Es una preocupación muy común al final del viaje. Saber cuánto te queda en la tarjeta es súper sencillo.
Cada vez que pasas la T-money por el lector en el autobús o el metro, el saldo restante se muestra justo ahí. También puedes verificarlo en las máquinas de recarga del metro o, aún más fácil, preguntando en cualquier tienda de conveniencia; ellos te lo dirán con gusto y una sonrisa.
Ahora, sobre el dinero sobrante: si al final de tu aventura te queda algo de dinero en la T-money y quieres recuperarlo, ¡puedes hacerlo! Si la cantidad es pequeña, digamos menos de 20.000 wones, puedes ir a cualquier tienda de conveniencia y te lo reembolsarán en efectivo.
Ten en cuenta que suelen cobrar una pequeña comisión, usualmente unos 500 wones, pero es un precio bajo por recuperar tu dinero. Si la cantidad es mayor, entonces tendrás que dirigirte a una oficina de servicio del metro para el reembolso.
¿Y tiene fecha de caducidad? ¡Aquí viene una gran noticia! Las tarjetas T-money no caducan.
Así que, si eres como yo y sabes que volverás a Corea (¡porque te aseguro que querrás!), puedes guardar tu tarjeta para tu próxima aventura. A mí me encanta conservarlas; son como un pequeño tesoro y un recordatorio de mis viajes, ¡y así no tengo que comprar una nueva cada vez!






